5 zonas en las que golpear y su relación con los puntos vitales

La mayoría de los sistemas de autodefensa (y en especial, los orientales) incluyen, de un modo u otro, el estudio de los puntos vitales. Seguro que has oído hablar de ellos: ¿a que sí? Estos puntos suelen relacionarse con el fluir del Chi (o Ki) y con las teorías de la Medicina Tradicional China, tales como la de los meridianos, los cinco elementos, el yin y el yang, etc… Pero a pesar de que en ocasiones existen ciertas concordancias, no siempre pueden justificarse por el conocimiento científico. Sin embargo, sí podemos corroborar que algunos de estos puntos se encuentran en zonas vulnerables del cuerpo. Y aunque es evidente que existen muchas áreas y puntos en los que podríamos golpear produciendo muy diversos efectos, hemos seleccionado aquellas zonas y puntos que nos parecen más obvios e intuitivos y que, golpeando adecuadamente, pueden ser eficaces en combate. Las consecuencias de actuar sobre estas regiones del cuerpo causarán daños dirigidos principalmente:

– al sistema nervioso, causando fuerte dolor e incluso pérdida de consciencia

–  al aparato circulatorio, generalmente afectando al riego sanguíneo del cerebro provocando desorientación o desmayo

– al aparato respiratorio, dificultando o interrumpiendo la respiración

Enumeramos a continuación 5 de estas zonas, asociándolas a algunos lugares concretos que han sido tradicionalmente considerados puntos vitales, y analizando tanto formas de golpeo aconsejables como sus posibles consecuencias.


1.   ROSTRO

En una pelea un porcentaje muy alto de los golpes probablemente vayan buscando el rostro. Es lógico, teniendo en cuenta que en la cara están los ojos, la nariz y las sienes.

Un ataque certero a los ojos, por ejemplo, dificulta o anula la visión del adversario, lo cual es una evidente ventaja en combate. Pero además puede afectar al nervio óptico y a ciertos nervios craneales, ya sea mediante presión al globo ocular (gansei) o a través de un golpe en el bode de hueso debajo del ojo (seidon). ¿Cuál es la mejor forma de llegar al ojo? Pues sí, los dedos. Eso sí, parece bastante complicado acertar golpeando directamente con el dedo índice, o con el puño cerrado y el indice y corazón extendido. Parece más recomendable hacerlo buscando la cara con la palma de la mano a la altura de la boca y clavando los dedos en los ojos (con los que nos quede a tiro, porque seguramente en una situación real no estemos en disposición de escoger), como si de una “garra” se tratara. O podríamos agarrar el lateral de la cabeza y presionar con el dedo pulgar.

Otra opción para golpear en la cara es la nariz (hana). Curiosamente la mayoría de listados de puntos vitales tradicionales no la incluyen. Eso sí, sin duda es un eficaz objetivo, por el dolor que puede conllevar una fractura, pero, sobre todo, porque produce abundante lagrimeo y sangre. Que lloren los ojos dificulta la visión, mientras que la sangre puede hacer desistir al adversario. Para impactar en la nariz, podemos emplear la base de la mano y casi cualquier superficie del puño cerrado. Bien es cierto que ni siquiera una ocasional fractura inhabilitará definitivamente al agresor, pero solo por el dolor y otros efectos merece la pena probar ¿no?Un golpe preciso y potente a la sien (kasumi), sin embargo, sí puede causar graves daños, y terminar de forma inmediata con la pelea. Son frágiles puesto que hay muy poco grosor de hueso craneal y podemos afectar a la visión o a vasos sanguíneos importantes produciendo dolor de cabeza, mareo, pérdida de conciencia e incluso la muerte (no hay más que imaginar un martillazo en la sien para darse cuenta de que ésta es un área muy peligrosa). Por su situación es recomendable golpear con técnicas circulares, potentes y con superficie de contacto dura y precisa. El dorso de los nudillos parece indicado, así como los cantos de las mano. Incluso la articulación del dedo pulgar con la mano fuertemente cerrada puede ser muy efectivo.

Por otro lado, la habitual fanfarronada de “te voy a partir la boca” no constituye en realidad una gran amenaza. Los labios rompen a sangrar con facilidad, sí. Pero poco más. En el fragor de la batalla, los daños que podamos causar en la boca (kuchi) son casi irrelevantes. Así que ya sabéis, un buen artista marcial no va por ahí “partiendo bocas”; prefiere atacar a los ojos, las sienes o la nariz.

2.   MANDÍBULA
La articulación de la mandíbula es relativamente frágil. No en vano, en los deportes de contacto se ha acuñado la expresión “mandíbula de cristal”. Un traumatismo en la mandíbula inferior afectará a gran número de terminaciones nerviosas, además de producir una sacudida de la cabeza que repercutirá en la región cervical. Ambas situaciones pueden conllevar pérdida de consciencia y desorientación. Muchos KO en boxeo, por ejemplo, se producen como consecuencia de golpes de este estilo.

cabeza puntos vitalesEs una zona amplia, pero podemos distinguir dos lugares especialmente delicados: la articulación entre la mandíbula inferior y la superior (mikazuki), junto a la oreja, y el mentón (gekon). Podemos golpear estos puntos de muy diversas formas, con distintas superficies de la mano con ataques circulares, directos, ascendentes, etc… (e incluso con la pierna ejecutando una patada circular si hubiera una distancia y situación apropiada, aunque es muy poco probable y bastante arriesgado) pero para golpear la mandíbula tenemos un recurso que puede ser verdaderamente demoledor: el golpe de codo. Incluso impactando con el propio antebrazo podemos lograr un excelente resultado, provocando una pérdida de control momentánea en el adversario o logrando que directamente “bese la lona”.


3.    CUELLO

El cuello es especial: es una parte del cuerpo relativamente pequeña donde confluyen de forma superficial importantes vasos sanguíneos y vías respiratorias. Suele aprovecharse esta situación para el trabajo de estrangulación, pero también la percusión en distintas partes del cuello puede ser muy eficaz.

Por un lado, en la garganta se encuentran la laringe y la tráquea, que conducen a los pulmones el aire que respiramos. Un fuerte golpe puede producir un aplastamiento que dificulte o impida la circulación de aire, llegando en última instancia a la asfixia. No obstante, no es fácil golpear la garganta, puesto que la barbilla la protege. El recurso más sencillo es hacerlo con la mano abierta, por ejemplo, con el arco entre el dedo índice y el pulgar, como si quisiéramos agarrar el cuello. Otra opción puede ser la punta de los dedos, sin embargo requiere muchísima precisión, ya que al ser una superficie curva y blanda, los dedos pueden deslizarse hacia los lados. Para facilitar el contacto adecuado de los dedos en la garganta, podemos apoyar primero la palma de la mano sobre el esternón, y con ese contacto como referencia clavar los dedos presionando bruscamente.

El cuello alberga también, en los laterales (matsukaze), el paso de nervios y vasos sanguíneos  que van al cerebro (como la arteria carótida). Si a través de un golpe podemos afectar a la circulación por esos vasos, las consecuencias pueden ser mareo y pérdida de consciencia. El canto de la mano puede ser una superficie de impacto óptima, aunque cuidado: que nadie piense que el agresor va a caer rendido a nuestros pies con un golpe en el cuello como en las películas de James Bond. Es una posibilidad, pero muy poco probable. Si lográsemos cierta desorientación, debemos darnos por satisfechos y aprovechar la ventaja.

4.    TORSO
En esta parte del cuerpo se encuentran dos de los órganos más importantes para la vida: el corazón y los pulmones. Precisamente por esto está bien protegida por la armadura natural que conforman las costillas, el esternón y los omóplatos. A pesar de ello, podemos causar dolor golpeando las costillas o afectar incluso a la función respiratoria.
cuerpo puntos vitales
Un fuerte golpe en las costillas puede afectar a la respiración y provocar incluso una fractura, lo que hará que sea bastante doloroso el simple hecho de tomar aire. Podemos lograr este resultado con golpes circulares muy potentes, o con golpes directos realizados desde un ángulo adecuado. Pero además en esta parte del cuerpo se localizan diversos puntos concretos (ganka, denko, inazuma…) que producen gran dolor. Éstos deben ser atacados preferentemente con superficies pequeñas y duras, como por ejemplo los nudillos o las articulaciones interfalángicas. Si quieres, puedes probar a presionar tus propias costillas buscando los puntos que te proponemos. ¿Duele? Pues imagina un golpe potente. Algunas artes marciales incluyen golpes con los dedos (por supuesto cuando están preparados y entrenados a tal efecto, algo que no es habitual hoy en día). También hay sistemas que realizan al golpear movimientos de abajo a arriba o de arriba a abajo, como entreabriendo las costillas, para multiplicar el efecto.
También podemos afectar a la función respiratoria a través de otro punto (suigetsu) situado justo debajo del esternón, en lo que ha venido a llamar el plexo solar o “la boca del estómago”. Todo practicante de deportes de combate ha recibido en alguna ocasión un golpe en este lugar que, momentáneamente, ha interrumpido su respiración. ¡Quieres tomar aire y no puedes! Esto se produce porque el golpe altera el ritmo de contracción y relajación del diafragma, que es el músculo que controla la respiración. Los golpes directos con el puño cerrado o incluso las patadas directas parecen una buena opción para golpear este punto.
5.    ZONA GENITAL (kinteki)
Además de muy doloroso, un golpe en los genitales (kinteki) puede provocar problemas respiratorios e incluso pérdida de consciencia por trauma nervioso. Si alguna vez has recibido un impacto así, sabrás que el mareo y las náuseas pueden sobrevenir rápidamente. Por lo general, el golpe deberá ser ascendente o ligeramente ascendente. En este este caso será determinante la precisión y no es necesaria gran potencia. Por encontrarse esta área en la zona baja del tronco, podemos también acceder fácilmente a ella con técnicas de pierna, y en especial la rodilla parece especialmente indicada. En definitiva: el clásico rodillazo o patada en los… genitales, funciona.

Pero en la zona hay otros puntos susceptibles de ser golpeados, como el situado sobre los genitales, en la región púbica, donde se encuentran la vejiga y numerosos nervios y vasos sanguíneos. Este punto (myojo) está poco protegido por la musculatura y un golpe puede producir dolor y hasta pérdida de consciencia.

Juan Antonio García Ruiz
www.karatekidokan.com

 

BIBLIOGRAFÍA

jintaikyusho-190x190
PLANELLAS, P. (1995)
“Jintai Kyusho: puntos vulnerables del cuerpo humano”
Editorial Alas

FUNAKOSHI, G. (1987); “Karate Do Kyohan “. Dojo Ediciones.
McCARTHY, P. (2001); “Bubishi: la biblia del karate “. Ediciones Tutor.
CLARK, R. (2002) “Puntos de presión en combate”. Ediciones Tutor.

 

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