Morio Higaonna, la tradición del Karate de Okinawa

Artículo publicado en el Budoka 2.0

Hacía mucho calor. En Okinawa en Agosto las temperaturas son muy elevadas, pero además el altísimo grado de humedad hace que el ambiente sea casi insoportable. Por eso, en el pequeño Honbu Dojo de la International Okinawa Goju Ryu Karate Federation se suele interrumpir la práctica cada media hora para rehidratarse y poder seguir con el entrenamiento.

IOGKF Honbu Dojo
El dojo y la casa del maestro Higaonna

Se trata de un espacio reducido, sin recepción ni vestuarios, con acceso directo de la calle a la zona de práctica. Según desde dónde nos acerquemos, desde fuera ni siquiera nos daríamos cuenta de que es una escuela de karate. Ese día, como el anterior, dirigía la práctica un exigente Kuramoto Sensei, que tras el calentamiento y los ejercicios de nigiri game se disponía a comenzar el trabajo de Kata. Realizamos el saludo correspondiente e iniciamos la ejecución de Shisochin, pero después de los primeros movimientos el maestro miró por encima de todos nosotros y se cuadró para saludar hacia la puerta. Allí esperaba Morio Higaonna Sensei, Cinturón Negro 10º Dan y fundador e Instructor Jefe de la International Goju Ryu Karate Federation. Acababa de bajar desde su casa, en el piso de arriba, para relevar al maestro Kuramoto al frente de la clase. A pesar de los años, su presencia es imponente. Se puede adivinar su físico poderoso, pero recubierto ahora de un halo de serenidad formado a través de la experiencia. Había visto muchas veces en diferentes videos lo gruesos y robustos que son los dedos de sus manos, encallecidos por la práctica de makiwara y dando la impresión de ser capaces de agarrarte un brazo para no soltarte jamás, del mismo modo que los dedos de sus pies parecen preparados para agarrar al suelo y echar raíces.

Tras las presentaciones nos pusimos rápidamente manos a la obra. Flexiones y técnica básica. ¡Y no he sudado tanto en mi vida!

Higaonna Sensei y Kuramoto Sensei.JPG

Los autores en el dojo con Higaonna Sensei, Kuramoto Sensei y algunos compañeros de práctica

Luego, más relajados y con el dojo ya vacío, y asistidos por Miguel Da Luz, responsable de la Oficina de Información del Karate de Okinawa, pudimos hablar largo y tendido con Higaonna Sensei. El clima era más distendido y el maestro, toda una leyenda del karate, nos acogía en su dojo, en su casa, con sorprendente humildad y sencillez y con una permanente sonrisa. Una sonrisa sencilla, cómplice y tremendamente jovial pese a sus casi 80 años de edad, pero que permite leer en sus ojos un fondo inteligente y un punto de picardía.  En este ambiente distendido y sobre la misma madera en la que el maestro ha ido forjándose y forjando a sus alumnos en el arte del karate, rodeados de los makiwara, los chishi y los nigiri game y bajo la mirada del retrato de Chojun Miyagi, procedimos a realizar la siguiente entrevista:

P. Maestro Higaonna ¿cómo comenzó a practicar Karate?

R. Hace mucho tiempo, cuando tenía 14 años, mi padre, que fue policía y practicaba Shorin Ryu, estaba enseñando karate a su amigo en el cuarto donde estaba el tatami (rokujyoo). Entonces este edificio (refiriéndose al Hombu Dojo que es también su casa) era solamente una planta con techo de chamizo. Estaba mirándoles cuando estaban practicando kata (tsuki, keri, uke…) y me emocioné, y me entraron ganas de practicar karate. En ese momento, el amigo de mi padre me llamó y me ofreció practicar con él.

Antes de esa historia, cuando tenía 13 años, mi padre siempre me llevaba a las competiciones de karate en el teatro de Naha. La competición era una convivencia de Goju Ryu, Shorin Ryu y Uechi Ryu. El teatro de Naha estaba donde hoy está el mercado que está situado en la parte izquierda de la avenida de Heiwa. Allí se hacían las mejores demostraciones de karate. Después me enteré de que mi padre quería que aprendiese karate.

Y luego cuando tenía 16 años, Shimabukuro Tsunetaka San (Shorin Ryu) me llamó para practicar con él cerca de la calle Yamuchin y me enseñó Gekisai Dai y makiwara y kihon en su jardín. Él practicaba Matsubayashi Ryu y Goju Ryu también, por eso pudo enseñarme Gekisai. Un día Shimabukuro Sensei me dijo: ¨Estas dotado para el  Goju Ryu. A 5 minutos de camino desde aquí está un gran maestro que se llama Miyagi Chojun. Ve a seguir aprendiendo con él”.

La primera vez que entré en su jardín, que era el lugar donde se practicaba, fue con 17 años en el momento de mi ingreso en el Instituto de Comercio de Naha, y para entonces el maestro Miyagi Chojun ya había fallecido, así que no llegué a conocerle. Allí encontré a Miyagi Anichi.

P. ¿Era diferente su forma de enseñar en esa época y ahora?

R. Yo enseño de la misma forma que lo hacía Miyagi Chojun. Miyagi Anichi decía que hay que empezar a hacer movimientos amplios y dibujar como con un lápiz. Y poco a poco, cuando va mejorando el nivel, ir haciendo movimientos más cortos. Miyagi Anichi enseñaba por etapas. Observaba si practicábamos seriamente, mirando también el carácter de cada uno, si aceptábamos obedientemente sus consejos o no… Ahora pienso que me enseñaba a través de la observación de mi carácter.

Miyagi Chojun empezó a enseñar en 1946, pero fue a partir de 1948 que lo hacía de una forma sistematizada. Hubo un tiempo en que solamente se hacían ejercicios de Hojo Undo (ejercicios de preparación) durante seis meses. Se puede tardar una hora si hacen correctamente los ejercicios de Miyagi Chojun. Tienen tres aspectos que son medicinal, técnico y físico. Es la forma de enseñar Miyagi Chojun. Él se sentaba en la silla, observaba mientras sus alumnos formaron círculo y hacían Hojo Undo. Y luego empezaba a enseñar Kata uno a uno. Yo estoy enseñando la misma forma que Miyagi Chojun.

P. ¿Hay algún otro maestro que haya influido en su Karate?

R. Antes de morir Miyagi Chojun le dijo a Miyagi Anichi: “Miyazato Eiichi me va a suceder y tú debes ayudarle. Ahora está practicando Judo con la policía, pero después volverá a tener el karate en su cabeza. Ahora tú le ayudarás¨. Y antes de que se produjera la sucesión falleció Miyagi Chojun en octubre de 1953. El Jundokan que creó Miyazato Sensei no es el Jundokan de ahora. Entones era solo de un piso en Asato. Había más o menos 8 personas que practicaban en el jardín de Miyagi Chojun y todos se trasladaron al Jundokan. Allí se practicaba de forma directa maestro alumno, no en grupos como ahora. Practicábamos Sanchin duraba dos horas…

Entonces Miyazato Eiichi era profesor de Judo en la academia de policía, y también enseñaba en otro lugar, así que volvía muy tarde. Por eso Miyagi Anichi era quien enseñaba principalmente en el Jundokan.

Higaonna Sensei

Higaonna Sensei bajo los retratos de Anhichi Miyagi, Chojun Miyagi y Kanryo Higaonna

P. ¿Es por esa forma de enseñar tan cercada y directa entre alumno y maestro por lo que los dojos de Okinawa son tan pequeños?

R. La manera de enseñar de Miyagi Chojun era la manera de enseñar tradicional de Okinawa. Los alumnos entrenaban en el jardín, hacían técnica básica y hojo undo y esas cosas en círculo, y después el maestro llamaba a un alumno y le invitaba a hacer una kata. Kata se transmitía solamente de persona a persona. Esa manera de enseñar es la que utilizaba también Miyagi Anichi Sensei y es la que yo aprendí en el Jundokan.

P. Usted enseñanaba en Tokio ¿Cómo fue la experiencia de enseñar fuera de Okinawa?

R. Yo empecé a practicar Karate porque era débil mentalmente, muy tímido, no me gustaba hablar delante de la gente, así que no iba al colegio. Iba y a mitad de camino me volvía y me iba a la playa.

Fui a Tokio para estudiar en la universidad, pero en esa época era muy pobre y tuve que enseñar delante de gran número de alumnos… así la vida de esa etapa fue dura. El Yoyogi Dojo que antes era un aparcamiento, lo construyó Aragaki Ryuzo, que es de Okinawa. Y me dijo que enseñara ahí. Era el año 60 y en esa época hubo una película de Bruce Lee y unos 120 o 130 alumnos llegaron al Dojo en un mes durante la primavera. Hacíamos junto a los alumnos los ejercicios de preparación, sin explicar mucho, porque había mucha gente.

Sato Katsuaki, que luego sería campeón del mundo Kyokushinkai, vino a Yoyogi Dojo después de practicar Judo. Estuvo una hora haciendo tsuki en shiko dachi, pero se marchó a Kyokushinkai. Kyokushinkai hacia Kumite y fue más interesante para él. Ahora somos buenos amigos.

P. Usted tiene también una relación muy especial con el gran maestro de Shotokan Hirokazu Kanazawa ¿no es así?

R. (Risas) Cuando entré a la universidad de Takushoku no había club de Karate porque un miembro de un club había matado a otra persona y lo cerraron. Como no pudimos practicar Karate dentro de la universidad, Kanazawa Sensei y yo entrenamos en distintos sitios fuera de la universidad.

Un amigo mío se llama Ota y por entonces estaba en un club de Judo. Él me dijo que había una residencia de estudiantes y que enseñara Karate allí. Kanazawa Sensei montó su club en otro lugar.

Más tarde me di cuenta que estábamos enseñando Karate muy cerca en aquel tiempo. Conocía su nombre, aunque no teníamos relación en ese momento.

Pero hace años hubo un seminario en Las Vegas. Vino Ozawa Sensei. Nos reunimos gente de Shotokan Ryu, Shito Ryu… y hubo una cena donde coincidimos muchos maestros japoneses que estábamos en EEUU. Ese día conocí a Kanazawa Sensei.

Yo viví en EE.UU. durante 20 años. Cuando había algún curso de Budo invitaba a Ozawa Sensei. Después de su fallecimiento, invité a Kanazawa Sensei.

Interior Honbu Dojo IOGKF 1

Herramientas para la práctica del Hojo Undo

P. ¿Qué hay diferencia hay entre Karate de Okinawa y Karate de Japón?

R. Son diferentes estilos, diferentes escuelas. Nosotros practicamos básico. En esa época hubo un campeonato de Kyokushinkai en la Nihon Budokan. Al principio las bases eran las mismas: kihon y kata. Pero se desarrolló el kumite y el Karate empezó a haciendo popular como deporte en Japón, como competición, a través de Kyokushinkai, Nihon Karate Kyokai…. El eje de Goju Ryu, sin embargo, es kata. Esa es la diferencia.

P. ¿Qué opina entonces sobre la práctica de Kumite (combate) en Karate?

R. No es importante. Lo más importante es Kata. Kata tiene una historia de más de mil años. Miyagi Chojun le dijo a Miyagi Anichi “si cambia las kata, se pierde la cultura tradicional del karate en Okinawa”.

Yo les digo a mis alumnos “yo no puedo doblar mi rodilla porque me duele… pero vosotros tenéis que doblar más”. Trato de ser sincero, no cambiar nada, enseñar kata tal como me enseñó. Kata es muy importante.

En 1930 Miyagi Chojun tenía a sus mejores discípulos. Una vez hicieron kumite entre ellos porque dijo que kata es importante, pero tenía interés en hacer kumite con alumnos jóvenes. Probaron con unas protecciones parecidas a las de béisbol. Y salieron varios heridos. Entonces estableció el Yakusoku kumite.

P. ¿Por qué se fue de Japón a EEUU y porqué volvió a Okinawa a pesar de su éxito allí?

R. Había una persona que se llamaba Ani Breniki. Él trabajaba en la base americana y entrenó en el Yoyogi Dojo durante dos años. Luego se marchó a Spokane en USA. En 1968 estuve en Spokane durante dos meses. Esto lo recuerdo bien porque en ese año asesinaron a Kennedy. Después del regreso a Japón, me escribió una carta diciendo que necesitaba un maestro de Karate para Spokane. Se lo comenté a Chinen Teruo (dos años más joven que yo y que practicó Karate conmigo en el instituto), y se fue a Spokane en 1969 para enseñar Karate. Finalmente fui yo mismo a enseñar allí.

Después estuve en San Diego durante 15 años, tenía un pequeño Dojo en San Diego, pero una gran organización.

Entonces Rion Vandhich, nuestro Instructor Jefe en Israel, me dijo que Okinawa era la cuna del Goju ryu, que era mejor enseñar en Okinawa. Y por eso volví. Pero me acuerdo mucho de mis viajes por el extranjero, porque a eso le debo que haya tanta gente practicando con nosotros.

También estuve dos meses en Sudáfrica, porque la gente de Shotokan de allí quería cambiar a Goju Ryu. Recuerdo que en 1981 hicimos un campeonato de Karate en el Kenritsu Budokan. Se reunieron 17 países. En aquel tiempo estaba pensando de hacer un seminario internacional para el intercambio entre personas. Pero Nakamoto Seiji Sensei me dijo: “Es mejor hacer también una competición internacional. Voy a consultar para ver quién contribuye y voy a preparar el escenario, así que organízalo, por favor”. Pero nos llamaron  del ministerio de justicia. Estaba prohibido el intercambio cultural con Sudáfrica por la ONU debido al apartheid. Nakamoto Sensei tenía un amigo en el departamento de inmigración, por eso, después de muchas negociaciones, conseguimos que participaran con dos condiciones: que practicaran con disimulo y que lo que hicieran en público no apareciera en ningún periódico. No era una competición, sino un torneo amistoso con 17 países. Salió en los periódicos, pero sin nombrar a Sudáfrica. En ese momento, Sudáfrica fue el equipo más fuerte en el campeonato.

A mí  no me gustaba la competición, pero vino mucha gente, incluso el gobernador y el alcalde de Naha. Fue un gran torneo, el primer campeonato internacional de Karate en Okinawa.

Entrevista Higaonna Sensei

Durante la realización de la entrevista, con el maestro Miguel Da Luz, de la Oficina de Información del Karate de Okinawa

P. ¿Cómo surgió la International Okinawa Goju Ryu Federation?

R. En 1971 o 1972, salió el tema de la federación cuando estuve en Yoyogi Dojo. Hasta entonces yo estuve costeando mis viajes con mi propio dinero durante 10 años. Era mucho gasto, así que nos organizamos para repartir los gastos entre todos y poder seguir enseñando karate en el extranjero. A partir del año 1981, me pasaba más de medio año enseñando en el extranjero.

P. ¿Cuál es el objetivo de la práctica de Karate?

R. El motivo de practicar Karate es fortalecer el espíritu y el cuerpo, y ser humilde y respetuoso. La humanidad, entrenar el corazón a través de practicar kata. Empezamos con la cortesía para entrar en el Dojo. Y es importante no pedir a los alumnos que hagan cosas que uno no hace. Luego respetamos también al oponente. Respetamos al oponente de cualquier lugar, ante todo entramos con el corazón.

Yo me digo siempre a mí mismo que practicar sólo kata es una lucha contra uno mismo. Si practico una kata durante una hora, tres horas…me canso, me entra hambre, y así puedo conocer mi debilidad.

Pero lo más importante es que hay que entrenar desde el corazón.

P. Entonces ¿es importante que el karate sea práctico en combate real?

R. Lo más importante es kata. Tienen más de mil años de historia. Si cambias las katas, se muere la cultura. Uno tiene que transmitir lo que recibe, y lo más importante es kata. Miyagi Chojun sabía que los jóvenes querían practicar kumite, así que usaban las protecciones de béisbol o de kendo, aunque no se podía golpear la cara. Pero no es bueno para la salud. Por eso se desarrolló el ippon kumite y el yakusoku kumite. Pero los brazos y las piernas deben ser como armas. No es un juego. Miyagi Chojun desarrolló también el kakie como método de enseñanza. Para mí éste es el verdadero kumite, aplicar las técnicas de las katas en el kakie o el yakusoku kumite.

P. Cuando hablamos de kata ¿hablamos solo de las técnicas al aire o de las técnicas y su aplicación?

R. Kata es kata. Cuando me preguntan el significado de los movimientos no me parece una pregunta pertinente. Yo digo: “sigue practicando”. Si se piensa en el significado sin trabajar la forma, la kata se transforma y se convierte en otra cosa. Hay que practicar no dos veces, sino dos mil veces, para que el cuerpo se mueva sin pensar (mushin). Hay que entrenar y entrenar hasta que el movimiento se realice inconscientemente. Todo tiene sentido. Yo estuve practicando Suparimpei seis horas diarias durante todo un año. Ésta es la única manera de tener mushin. Si piensas en el significado de lo que haces, la kata no es buena. Hay que hacerla sin pensar, y se convierte en natural. Ésa es la kata buena. Otro aspecto muy interesante de las katas es que tienen una historia muy antigua, que se remonta a la India, a Bodhidarma. Hablando con Uechi Kai Sensei de Uechi Ryu decíamos que son estilos diferentes pero siguen los mismos patrones de movimiento. Ahora bien, Miyagi Sensei utilizó el Bubishi para investigar, por ejemplo, sobre los kyusho y entender así las katas. Hay toda una teoría de los kyusho que no es solamente golpear el ojo o la nariz. Es mucho más universal y hay que estudiarlo. Esto es porque las katas tienen una larga historia y por eso no se deben cambiar las técnicas. Miyagi Chojun Sensei conocía a un médico de la policía que estudiaba los cadáveres y Miyagi Sensei le veía trabajar para aprender. Y con todas sus investigaciones Miyagi Chojun creó el Goju Ryu. Todas las técnicas que hay en una kata deberían poder utilizarse, no solamente hacerlas al aire y para eso hay que acondicionar el cuerpo.

P. ¿Qué opina sobre la competición actual y la inclusión en los Juegos Olímpicos de Tokio?

R. El deporte está bien para disfrutar. Pero para participar en las olimpiadas no es necesario cambiar el karate tradicional. Yo tengo muchos amigos del karate deportivo. El Karate deportivo está bien. Pero cuando se termina, me gustaría que se siguiera practicando un karate que se pueda disfrutar durante toda la vida. Que nadie se retire del karate. El Karate tradicional es para practicar toda la vida. Uno no se retira. A mí todavía me hace falta entrenamiento.

 

Con estas palabras como muestra de humildad por parte de Higaonna Sensei dábamos por concluida la charla con el maestro, que nos invitaba a practicar una vez más en las sesiones posteriores con Uehara Sensei y Kuramoto Sensei. En los días que estuvimos en Naha no tuvimos la ocasión de volver a verle, pero aún hoy tenemos muy presentes sus palabras, sus consejos y su ejemplo.

Debemos dar las gracias a Sensei Luis Nunes de IOGKF España por posibilitar nuestra práctica en el Honbu Dojo, a  Rika Kurimoto por su ayuda en la traducción y al maestro Miguel Da Luz por la excelente labor que está haciendo al frente de la Oficina de Información del Karate de Okinawa. A todos aquellos que tengan intención de viajar a Okinawa les recomendamos que contacten con él a través de http://okic.okinawa/es y tal vez puedan, como nosotros, disfrutar de la práctica con el maestro Morio Higaonna, uno de los guardianes de la tradición del karate de Okinawa.

 

Juan Antonio García Ruiz
Antonio Camacho Arcas
José Manuel Domínguez García

www.karatekidokan.com

 

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